Nuestra cara / El músculo facial

Los músculos de la cara se relacionan estrechamente con la mente y las emociones y expresan semblantes complejos y delicados, (reírse, sonreír enfadarse, llorar, hacer muecas, etc.).

Los músculos de la cara expresan los hábitos anímicos.
Por ejemplo, la persona que esta siempre sonriendo sus músculos se contraen con el hábito de la sonrisa, siendo su expresión la de una agradable sonrisa natural.
Por el contrario, la persona que esta siempre enfadada sus músculos se contraen con el hábito del enfado y parece estar enfadada aunque no lo esté.

La cara refleja la personalidad.
Los músculos faciales al igual que los del cuerpo necesitan cuidados.
Si no se usan decaen poco a poco y pierden su elasticidad y firmeza.
El estrés y los excesos aceleran este proceso En consecuencia, aparecen las arrugas, las líneas de expresión y la flacidez.

Pero es posible que los músculos faciales puedan recuperar su fuerza y su elasticidad.

Los músculos de la cara son de los más pequeños del cuerpo. Es fácil moverlos conscientemente y se pueden estimular eficazmente, atenuando así las arrugas y las ojeras, combatiendo la flacidez, armonizando las líneas de expresión y refirmando el contorno facial.